martes, 10 de noviembre de 2009

Los 30 años del museo...






Fotos: jl imágenes 2009

LOS 30 AÑOS DEL MUSEO DE ARTES Y TRADICIONES POPULARES
Muestra “Tesoros del Museo”
Patrocinada por el Instituto Riva Agüero y la Universidad Católica del Perú
En el discurso de presentación Luis Orlando Repetto Málaga, hombre ligado a la cultura y en especial a los museos del Perú y de otros países, fue comparado como un dios, pues es capaz de organizar, con escasos recursos económicos y pocas posibilidades de producción, las mas sonadas muestras y exposiciones culturales en el Perú. Desde exhibiciones fotográficas, artesanía de la costa sierra y selva, pinturas, retos arqueológicos y otros tantos motivos de la rica historia del país Inca.

Últimamente, Lucho Repetto, está abocado en llevar mucha gente a un recorrido nocturno hasta los cementerios de Lima, en especial al Presbítero Maestro, que es el que acumula un sinnúmero de estatuas y otras obras esculpidas en todo tipo de piedras y materiales diversos. Pero, Repetto también extiende su cultura a los ritmos musicales autóctonos de esta zona de nuestra América. Lo hace, también, con los ritmos cultivados hasta hoy, por lo que no es extraño verlo fungiendo de jurado en importantes eventos difusores de folclore.

Lunes 9 de noviembre del 2009, 7 de la noche...
No podría ser de otra manera en esta importante conmemoración por los 30 años transcurridos de constante muestras de lo peruano, lo artístico y su historia. Todos se extrañaban que en esta oportunidad Lucho Repetto, no hubiera abierto puntual las puertas del local de la cita. A las 7.30 de la noche, se abren las puertas, suena la música de banda, los bailarines y otras expresiones musicales hacen su ingreso bulliciosa y triunfal a la gran Casa de O’Higgins, los invitados, agolpados en la gran puerta, ingresaron ávidos por ver lo que le deparaba la exposición, dando así, inicio festivo a la muestra “Tesoros del Museo” .

La cita congregó a mucha gente, los mismos que esperaban en la puerta de la casona en pleno jirón de La Unión. Pero, como siempre, una vez más, se puso de manifiesto eso de que la cultura no vende, los medios de prensa brillaron por su ausencia. Así, se perdieron la oportunidad de ver y mostrar un apoteósico evento de cultura con: muestras de cerámicos, máscaras, artesanía en metal, vestuarios y tejidos. Se pudo apreciar, en un ambiente especialmente acondicionado, modelos diversos de retablos. También, paseaban por los ambientes de la casona cuadros vivos de la tapada limeña, los “cholos” piuranos, parejas de baile de marinera norteña, músicos y dos andinos tocando sus lastimeros cuernos.

Entrevista a Lucho Repetto
rodandonoticias_peru.net conversó con Lucho Repetto Málaga, quien dice haber pasado gran parte de su vida entre los dos jirones que unen la Casona Riva Agüero y la Casa de O’Higgins (Jirón Camaná y jirón de La Unión respectivamente)

Lucho Repetto, (como gusta le llamen) ¿que sentimientos te trae la apertura de esta muestra en el museo?
Bueno estamos en la casa de O’Hinggins, celebrando los treinta años de creación del Museo de Arte y Tradiciones Populares del Instituto Riva Agüero que se fundó el 25 de octubre de 1979, bajo la dirección de la Dra. Mildred Merino de Zela, y hoy estamos en el marco del 10º Encuentro de la Promoción del Patrimonio y Material de los Países Iberoamericanos y en este marco estamos inaugurando esta exposición que tienen 14 salas, tenemos más de 9838 piezas. La exposición va a estar abierta hasta el 30 de abril, de lunes a sábados de 11de la mañana a 8 de la noche. El ingreso es gratis.

Lucho ¿Qué sigue? eres incansable, y hoy ya te han dicho dios, además con mucho “repetto” ¿Qué te dice eso?
Bueno, (con una amplia carcajada antes de contestar), tengo una gran pasión y mucho “repetto”, respeto por la cultura tradicional, porque creo que toda la pluriculturidad, toda la diversidad cultural que el Perú tiene como una de las grandes civilizaciones del mundo debe tener una continuidad. Esta continuidad se da a través de las expresiones vivas, a través de la artesanía, la música, la danza y la gastronomía.

Que falta para seguir con esta difusión de lo que es la cultura y los otros ingredientes que acaba de mencionar?
Bueno yo creo que después de 30 años, este museo ha tenido muchas representaciones tanto a nivel metropolitano como a nivel nacional e internacional y yo me siento muy contento pero, me gustaría acompañarme de un equipo humano de jóvenes de la universidad que quisieran integrarse a esta gran campaña que significa promover nuestra cultura tradicional.

Un llamado...
Yo quisiera hacer un llamado a la juventud para que recupere nuestra cultura. Antes, cuando yo empecé, hace 30 años, la grana mayoría de nuestras expresiones eran peyorativas, uno se avergonzaba de un chullo (gorra con orejeras tejido en lana), ch’uspa (bolso tejido) o de un chuspi (faja tejida para la cintura), de una bolsa o un cinturón o de un gorro en la cabeza hoy, los jóvenes los llevan con orgullo. Frente a la globalización, yo creo que está la reafirmación de nuestra cultura tradicional, porque ese intento de económicamente volvernos a todos iguales aquí en el Perú cada uno defiende su terruño y su lugar de nacimiento, en esto a contribuido la globalización, a la reafirmación de nuestras identidades.

Para terminar Lucho, ¿Qué le falta por hacer a Lucho Repetto, que no ha hecho todavía?
Yo quiero buscar la paz y tener una casa entre el cerro y el mar. Tener una computadora y mis libros para terminar mi vida.

En que lugar quisiera que fuera ese lugar de descanso y paz?
Pachacamac (al sur de Lima). Lo tengo muy claro, quiero que sea allí, entre el mar y el cerro.

Casa O’Higgins
El solar -incluida la primera edificación- perteneció desde la fundación de la ciudad al capitán don Juan de Villalobos. En el siglo XVII la propiedad fue adquirida por don Juan Arias Maldonado, cuyo último descendiente, don Andrés de Maldonado Salazar y Robles, la vendió en 1750 a su concuñado, don Domingo Ramírez de Arellano. Así, en 1781, la casa pasó a ser propiedad de la familia Ramírez de Arellano y Baquíjano, quienes la alquilaron al comerciante irlandés Juan Ignacio Blake en 1792. Fue entonces que en ella vivió, los años de su adolescencia, el futuro prócer chileno Bernardo O´Higgins, pues su tutor fue el señor el señor Blake. Eran los años del gobierno de don Ambrosio O´Higgins, virrey del Perú.

La familia Ramírez de Arellano alquiló en 1830 nuevamente la casa a Bernardo O´Higgins, quien la ocupó con su familia hasta 1842, fecha de su muerte. Aquí pasó O'Higgins sus días citadinos pues, como se sabe, durante su exilio peruano residió habitualmente en la hacienda "Montalbán" del valle de Cañete, ubicada a la entrada de San Vicente de Cañete. Luego de la muerte del Gran Mariscal Bernardo O'Higgins XIX, en la segunda mitad del siglo, la casa fue alquilada a una sucesión de representaciones comerciales e instituciones entre las que destacan el Club Nacional y el Banco Internacional del Perú.

En 1994, luego de ejecutados los trabajos de recuperación de la primera planta, fueron descubiertos deshechos domésticos varios en lo que había sido el patio principal de la casa ocupada por los O’Higgins. Teniendo en cuenta la época en cuestión y determinadas corrientes de consumo no es de extrañar la presencia de abundante loza inglesa, así como otros elementos de usual importación por entonces, que naturalmente han sido incorporados a la muestra permanente. El Banco Internacional la adquirió y ocupó hasta trasladarse a su local frente a la iglesia La Merced. En 1944, por muerte de su propietario, don José de la Riva-Agüero y Osma, la propiedad pasó a la Pontificia Universidad Católica del Perú. La casa O’Higgins está ubicada en la calle Espaderos del céntrico Jr. De la Unión 554. Instituto Riva Agüero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario