jueves, 29 de octubre de 2009

Paremos la violencia de las barras bravas...

Paremos la violencia de las barras bravas
DELINCUENTES DISFRAZADOS DE HINCHAS
rodandonoticias_peru.net INFORMA
Los ciudadanos los llaman trogloditas, animales, bestias, delincuentes, mal nacidos o delincuentes disfrazados de hinchas, entre otros epítetos. Estas personas que van por las calles sembrando daño, robos y muerte, generalmente, como lo dice un sicoanalista: “solos no son nada, pero en grupo o gavilla se vuelven violentos y agresivos, capaces de acabar con la vida de quienes tienen la mala suerte de cruzarse en su camino.

Habría que preguntarles a estos jóvenes, aun cuando algunos ya no lo son tanto, ¿Esa es la mayor herencia que le piensan dejar a sus hijos? Se sabe que muchos de estos sujetos hacen apología de su delito, que se sienten reconfortados y de mayor calidad dentro de su banda cuanto mayores delitos acumulan en su carrera delictiva. Es conocido, también, que lucen orgullosos los cortes, que muchas veces son ellos mismos los que se los infieren. Estos son los “trofeos de guerra” que, con los años, se vuelven su mayor “vergüenza”

Pero para algunos sirve para mostrarlos, de manera amedrentadora, como símbolo de su anterior vida y del cambio que merecen cuando pretenden vender caramelos y galletas. Todo, tras una larga cháchara en los buses de la ciudad, en la que buscan comprometer en su rehabilitación a todos sus forzados oyentes.

¿Será un orgullo para sus familiares e hijos el tener un familiar o padre con un prontuario como el que ostentan? ¿Piensan en que lo que hoy llaman locura de juventud les pasará la factura mañana? ¿Pensarán acaso que cuando adultos busquen un trabajo digno, las locuras de juventud les habrán dejado un sello indeleble? Muchos, se creen los más vivos del mundo pero, son llenadores o cuidadores de vehículos, vendedores de golosinas, cobradores de micros, que son las únicas posibilidades de trabajo, las otras le son negadas debido a su evidente prontuario. Ser un llenador o lavador de autos es una forma digna de ganarse el pan, pero de ninguna manera debería ser un recurso para los que se sienten los más “sapos” de la ciudad.

Estas son reflexiones que invitamos a meditar a los que han escogido el camino difícil, por esa mal entendida guapeza o ambición de poder dentro de los del barrio. Algunos buscan la admiración de su vecindad, Ese tipo de liderazgo no reporta orgullo; reporta vergüenza, dolor y es un lastre que limita el crecimiento de los suyos.

Estos sujetos ¿piensan acaso que serán el orgullo del club que dicen amar? ¿Su club pondrá acaso sus fotos como ejemplo a seguir para las generaciones venideras? ¿Esperan que algún día el club de “sus amores”, en un aniversario, los mencione como el mayor aporte a la institución al lado de su mayor ídolo?

Solo quienes no tienen conciencia y no son concientes del daño que siembran con sus actitudes o delitos, pueden sentir que lo hecho es motivo de orgullo o una forma de ganarse la vida. Las lágrimas de sus víctimas sembrarán de vidrios el camino, no solo de los autores, lo serán para todos los que dependen de ellos. Es tiempo de cambiar, es tiempo de dejar el daño. Es tiempo de ser mejores seres humanos y, es tiempo de cambiar el rumbo en la vida de todos.

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